Si no comes bien, si no te alimentas bien, tu fuente de energía no te permitirá crear lo que deseas. Para tener un cuerpo sano, un cuerpo fuerte y que responda hay que darle la alimentación que necesita.
Pero un cuerpo y una mente es diferente en cada persona. Qué sabores nos mueven, cuáles son los que nos gustan o nos agradan no pueden extrapolarse. Cada individuo, tiene su experiencia y en ella se engendran los amores, los gustos y las apetencias, vinculadas a la parte emocional al sustrato mismo que nos motiva.
No hay una receta exclusiva, ni un alimento mágico, cada uno de nosotros debemos aprender a conocernos y encontrar la receta para nuestra propia vida.
